Como la vida es lo que sucede mientras haces planes…

… ha sucedido que estoy cocinando la receta más difícil de todas hasta ahora. Una receta que me va a costar varios meses completar (y que espero que no se queme ni salga sosa). Vaya, que tengo un delicioso bollo en el horno 🙂

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Por eso, y dado que últimamente casi todos los ingredientes me dan un asco que me muero, el reto queda en stand-by. Al fin y al cabo, para enero igualmente voy a tener un plato delicioso preparado, listo para comerse a besos y achuchones.

Pinche, quedas al cargo de todo. ¡Cerrado por vacaciones!

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Qué risa: los peligros de Pinterest y el bonitismo

El otro día buscando recetas nuevas para el reto me topé con este post de El comidista:

http://blogs.elpais.com/el-comidista/2013/01/mejores-catastrofes-culinarias-de-pinterest.html

Todavía se me saltan las lágrimas de la risa. ¡El mono, por dios, el mono!

Y yo que quería hacer los cupcakes triky para el próximo cumple de los sobris… ni de coña, vamos. O bueno, podría intentarlo y enviar mis fotos a la pinstrosity esta o como se llame, jajajajaja.

En fin, todo este rollo para decir que el blog de El comidista es altamente recomendable 🙂

El inicio de una nueva era

Con el año nuevo, llegan los nuevos propósitos. En mi caso, como buena fanática de las listas, todos los años llegan con un pulcro listado de 15 o 20 propósitos bajo el brazo, primorosamente escritos. Muchos de ellos no sobreviven ni a la primavera, ya que el amigo Lennon, a quien le he robado la acertada frase de la cabecera del blog, tiene mucha razón. Y la vida sigue su curso, hasta que se aproxima la nochevieja y el gusanillo empieza a picar.

Pero este año es diferente, este año he decidido hacer públicos mis progresos, a ver si un poco de vergüenza hace que me lance a cumplirlos. Y además, este año, en un extraño ataque de realidad, sólo me he hecho UN propósito: voy a aprender a cocinar una receta nueva cada 15 días. Parece razonable, pero ya veremos si llego. Es decir, durante el año aprenderé (y perfeccionaré) unas 26 recetas nuevas para mí. Y con un poco de suerte, les haré alguna fotillo para publicar aquí. Puede que hasta las edite (!)

Ojo, que he dicho que voy a aprender a cocinar una receta, no a inventarme una receta. No aspiro a ser chef, sólo a tener soltura con mis cuatro cacharros básicos de cocina. En mi casa no hay “gadgets”, hay cacharros. Por tanto, las recetas que seleccione deben cumplir dos requisitos:

  1. No necesitar extraños artilugios culinarios que no caben en mi pisito, y que nunca más volveré a gastar. Porque en realidad casi nadie necesita un soplete de cocina.
  2. No necesitar extraños ingredientes, por lo mismo.

Amigos (invisibles o reales), deseadme suerte. La voy a necesitar, para que esta vez la vida no acabe con mis planes.